5 Maneras de Practicar una Lengua Nueva en el Cuarto de Juegos

El cuarto de juegos está lleno de colores y animales para aprender.

Estamos en casa en el cuarto de juegos.

Los padres que trabajamos desde la casa sabemos lo difícil que es atender a los niños y trabajar al mismo tiempo. La mejor manera de enfrentarse a ello es, según yo lo veo, aprendiendo otra lengua. Adquirir habilidades nuevas y ser creativo es un antídoto para el encierro y el aburrimiento.

Como maestro de lengua, diseñador de apps educativas y padre de dos niños (de 3 y 6 años), confío en poderles pasar mi conocimiento y experiencia  sobre el aprendizaje de lenguas para esas mentes ávidas de aprender algo en casa.

El hogar es el mejor lugar para practicar una lengua nueva. Lo más importante que necesitamos para aprender está a nuestro alrededor.

No importa a qué nivel nos encontremos, como padres podemos ayudarles a nuestros hijos a aprender. Les comparto unas reglas simples que uso al enseñarles una lengua a los chicos.

  • El aprendizaje tiene que ser divertido.
  • Practicar regularmente por períodos cortos es mejor que una sesión larga esporádicamente.
  • Corregir los pequeños errores es una pérdida de tiempo y un gasto de energía.
  • Es más divertido que cada uno complete un desafío que el que haya un solo ganador.

 

Aquí hay 5 juegos que ayudarán a que tus hijos practiquen una nueva lengua en el cuarto de juegos.

Hay colores y animales por todas partes en nuestra sala de juegos. Los colores y los animales son un estupendo comienzo. Te atrapan por si mismos.

1. Identificar colores

Di los colores en voz alta en la nueva lengua, uno a la vez: “Red! Find red!” o “Rojo!”

Haz que los chicos busquen cada uno de los colores entre sus juguetes.

Si pueden repetir el color en voz alta, ¡maravilloso!

Una vez que ya conocen el juego, deja que sean tus hijos los que digan los colores y que los hermanos los encuentren.

2. Enséñanos los colores que conoces

Muéstrales a los niños cómo pueden señalar el color que recuerdan en la nueva lengua.

“¡Mira mami, es verde!” o “¡Mira mami, verde!”

Si tu familia puede decir más de diez colores diferentes en una lengua nueva, ¡lo están haciendo todos muy bien!

3. ¡A la caza de colores!

Saca tus crayolas, plumones o lápices de colores. Deja que los niños aguarden en el otro cuarto.(¡No se vale hacer trampa!)

Esconde las crayolas, plumones o lápices de colores por toda el área de juego. Para los más pequeños, no los escondas demasiado.

Haz que los niños regresen y ¡que empiece la búsqueda! Cuando encuentren un lápiz de colores, cada uno deberá decir el color en la lengua nueva y en voz alta.

Aprovecha para introducir un patrón de oraciones como:“It is pink!” o “Es rosa.”

Ahora es el turno de los chicos para esconder los plumones y tú, ¡no hagas trampa! También podrán jugar el juego ellos solos.

4. Cuenta los animalitos

Di el nombre de un animalito en la lengua nueva. Deja que tus hijos encuentren ejemplos de cada animal entre sus juguetes.

Cuenta cuantas versiones encuentres de cada animalito.

¿Cuántos osos tienes?

¿Cuántos animales diferentes pueden identificar nuestros hijos en una lengua nueva?

5. Haz que crezca tu “familia de animales.”

Tomen turnos para escoger los animalitos de entre sus juguetes y mencionen su nombre en la nueva lengua.

Cada persona junta su propia familia de animales, uno a la vez, como si estuvieran escogiendo a los miembros de un equipo.¡Practica las oraciones!“Es un gato”y, “Son osos” En inglés “It is a cat” y “They are bears.”

Añade de qué color son los animales en tus oraciones: “Son osos marrones.”  “(They are brown bears).”

Si no conoces un animal, búscalo en el diccionario de tu teléfono.

 

Puedes aprender muchos nombres de animales y los colores de forma gratuita en inglés, español, chino, francés y alemán.

Studycat tiene cientos de juegos con los que enseñarles diferentes lenguas a los chicos.

Si hay algo positivo en todo lo que está sucediendo, es la oportunidad de pasar más tiempo con nuestros hijos.

Tal vez no nos lo parezca ahora, pero los padres realmente podemos ser los mejores maestros de nuestros hijos. Podemos ser los grandes maestros que hacen divertido todo lo que los chicos aprenden.

Vamos despacito, día a día.

Estén pendientes de: Aprende en casa – Parte II– 5 maneras de ¡practicar una lengua nueva en la cocina!