Tiempo de calidad con la familia y el desarrollo del lenguaje en la era del Tiempo que pasamos en la Pantalla

Como padre de dos pequeños niños bilingües y como cofundador de una compañía digital de enseñanza de lenguas, leí con gran interés el artículo publicado el 4 de noviembre en The New York Times intitulado ‘Screen Use Tied to Children’s Brain Development’ (El uso de la pantalla unido al desarrollo del cerebro de los niños) por el Dr. Perri Klass (Doctor en medicina).

En pocas palabras, la investigación académica que se condujo en el hospital para niños “The Cincinnati Children’s Hospital Medical Center” realizó escaneos del cerebro y pruebas cognitivas en 47 niños entre 3 y 5 años de edad y encontraron una asociación negativa entre el largo tiempo de uso de las pantallas y el desarrollo del cerebro, incluyendo habilidades del lenguaje.

La causa de esta asociación no está bien entendida, pero hay una preocupación clave que es reemplazar una valiosa interacción social por tiempo ante una pantalla de forma pasiva.

“….. hay evidencia adicional que sugiere que nada debería excluir interacciones, relaciones y actividades — y de preocuparse de que el poder seductivo de las pantallas logre precisamente eso.” 

Este tema no podría estar más cerca de mí. El aumento en el tiempo que pasan los niños y las familias ante una pantalla desafían a los padres a nivel mundial ya que nos aleja de ponerles atención a nuestros hijos. El enfoque siempre está en los niños y su uso de las pantallas, pero ¿y los padres? Vemos familias modernas de cuatro personas cenando con los ojos puestos fijamente en sus respectivas pantallas. Las pantallas no son necesariamente el problema como lo sugiere el artículo, sino la prevalencia que han adquirido en nuestras vidas, pero ¿a qué costo?

Lo que más me llamó la atención fue la conclusión del artículo:

“Así, el mensaje para los padres una y otra y otra vez no debería ser si las-pantallas-son-malas o si tú-eres-un-mal-padre o madre. El mensaje debería ser: En tus primeros años tú eres muy importante y ser buenos padres implica estar ahí, interactuando, hablando, jugando, cantando, preguntando y contestando preguntas y por supuesto, leyendo. Esta es una formahigh-techpara reforzar un mensajelow-tech.

Este artículo me inspiró a compartir mi propia experiencia familiar criando a niños bilingües y balanceando el tiempo que pasan en la pantalla con costumbres familiares tradicionales y como esto ha funcionado bien para nosotros.

Nuestra Familia Bilingüe

Yo soy inglés y mi esposa Maggie es Taiwanesa. Vivimos en Taiwán, donde la lengua del lugar es Mandarín. Ambos somos bilingües y trabajamos en educación. Maggie tiene un título en Educación Inicial y está certificada como terapeuta del habla. Yo he estado en educación inicial por más de 25 años.

Cualquiera que conozca a Maggie podrá atestiguar que es una madre increíblemente devote. Nadie la respeta y admira más y, está más agradecido que yo, por cómo se conduce como madre.

Lo que Maggie ha hecho con nuestros dos hijos, Perry y Elysia, con respecto a su aprendizaje de lenguas es maravilloso y en gran parte le hace eco al mensaje del artículo del New York Times antes mencionado, sobre cuán importante es uno, como padre y madre, para los pequeños.

Cómo criar bebés bilingües – “a la Maggie”.

Desde el primer trimestre en adelante, Maggie le comentaba todo lo que hacía y sucedía a su público cautivo, por llamarlo de alguna manera, que crecía en su vientre. Tan pronto como nacieron nuestros hijos, ella se puso como meta hablar constantemente con oraciones completas. Nunca usó sonidos “de bebé” y platicaba como si lo hiciera con sus hermanas o sus amigos. Cuando tenían un mes de nacidos, Maggie les mostraba libros con ilustraciones y tarjetas con imágenes varias veces al día. Al principio no entendía bien su método. Maggie me recordaba que la lengua es la base de todo aprendizaje y que ahora más que nunca era el momento de enseñar.

Comencé a copiar y a seguir el ejemplo de Maggie y hablarle a los niños tal y como yo les hablaba a los adultos.

Como maestro de lenguas experimentado y calificado, sabía como construir y usar la técnica del “andamio” en la enseñanza del idioma, de manera que iba contento a trabajar. Me percaté de que podía canalizar mi experiencia y mi pasión por enseñar bien en mi propia casa con mis propios hijos.

A los 10 u 11 meses, nuestros hijos tenían ya un amplio vocabulario. Jugábamos juegos en los que les pedíamos que encontraran un objeto, yo lo hacía en inglés y Maggie lo hacía en chino. Nos sorprendía cuánto vocabulario habían absorbido y todo lo que entendían.

A los 14 meses, se les veía muy cómodos usando oraciones complejas tanto en inglés como en mandarín. Yo pensé que eso era normal, pero tuve que darme cuenta de que en realidad era excepcional. Estoy seguro de que era por lo que habíamos hecho desde el principio con la lengua y por nuestra constante interacción.

El Consejo de Maggie:

“No seas un padre callado. Dile a tu bebé todo lo que haces a lo largo del día. Hablarle a tu pequeño es la mejor manera de construir el lenguaje y entre más pronto empieces, mejores serán los resultados.” 

La Llegada del iPad – Un Nuevo Ciembro de la Familia

Perry nació en 2009 y para cuando tenía dos años tuvimos un iPad en la casa. Ver como un niñito interactúa con un dispositivo con pantalla digital es divertido y fascinante a la vez. La pantalla tiene un poder mágico para todos nosotros, pero para un niño pequeño es una cosa asombrosa

Maggie y yo tuvimos mucho cuidado al exponer a los niños a la tecnología. Sin embargo, a veces, darles el iPad podía ser un salvavidas para que uno de nosotros pudiese cocinar. Los niños tenían sus personajes favoritos y sus libros de historias, pero siempre nos aseguramos de estar con ellos cuando podíamos para verlos y para interactuar alrededor del contenido.

Alrededor de este tiempo, mi compañía estaba desarrollando aplicaciones con base en juegos para aprender lenguas, para los pequeños. Puesto que mis hijos estaban jugando con muchos de los juegos que mi compañía creaba, yo sabía exactamente a qué se les exponía, lo que me dio una enorme tranquilidad. Empecé a ver un floreciente sentido de autonomía y de auto eficiencia cuando emocionados corrían hacia mí y soltaban palabras del juego. A veces querían “adueñarse” del camino del aprendiz haciendo cosas por si mismos.

Los niños no solamente arden en deseos de aprender, confían en nosotros como padres y educadores para darles las mejores herramientas y un ambiente sano en el que puedan crecer y lograr sus sueños.

El Aprendizaje de Lengua Divertido y Efectivo Puede Cambiar el Mundo.

En 2011, en el fondo de nuestras escuelas de aprendizaje de lenguas nació “Fun English” de Studycat. A la fecha, contamos con 11 millones de pequeños que aprenden en nuestra comunidad Studycat alrededor del mundo. La lengua es una habilidad que abre puertas y oportunidades para nuestros niños. Como padre de dos niños bilingües, espero inspirar el bilingüismo y el multiculturalismo con niños y padres a nivel global.

En Studycat es fundamental usar herramientas digitales para adquirir habilidades reales. Nos enorgullece estar en proceso de crear “Fun English Family”, cuya base es el empoderamiento de los niños en su trayectoria por el aprendizaje de lenguas, así como la responsabilidad y la calidad del tiempo que pase toda la familia frente a la pantalla. Estar ahí con nuestros hijos no tiene precio y los momentos más preciados de la niñez se pierden si no ponemos atención.

El tiempo que pasamos hablando, bromeando y cantando con nuestros hijos es cuando creamos lazos de unión con ellos ayudándoles a sentirse seguros y estimulándolos a alcanzar su potencial. El tiempo de calidad que pasamos con nuestros hijos les ayuda a desarrollar bondad, paciencia, contar con un sentido de pertenencia y empatía.

La lengua tiene que ver con el ambiente. Es por ello que “Fun English Family” apoyará a los padres en el camino que sus hijos recorran en el aprendizaje de lenguas, incorporando el tiempo cualitativo de la familia con la educación lingüística. Queremos construir un ambiente propicio para el aprendizaje de lenguas en los hogares y apoyar a los padres a fomentar la alegría de aprender con sus hijos – ¡juntos! Nuestras Apps estarán acompañadas de libros reales, de canciones reales, de juegos de tablero y de tiempo de calidad para compartirlo en familia.

Creemos en el aprendizaje conectado – conectando a los padres en el sendero de aprendizaje de sus hijos. Después de todo, cuando de desarrollo del lenguaje a edad temprana se trata, apoyaremos a los padres a que sean los mejores padres que pueden ser.

Fun English Family se lanzará en enero de 2020 y le seguirá Fun Chinese Family.